Dra. Gomez Sieiro
Licenciada en Medicina y Cirugía.
Especialista Universitaria y Master en Medicina Estética por la Universidad de las Islas Baleares.
Miembro de SEME ( Sociedad Española de Medicina Estética ).
APLICACIÓN DE TOXINA BOTULÍNICA
La toxina botulínica es una proteína producida por una bacteria; su uso terapeutico se inició en 1970 para el tratamiento del estrabismo, aunque su uso estético comenzó en 1992 para la relajación del área del entrecejo, incrementandose notablemente su utilización desde entonces debido a la facilidad de su uso y baja incidencia de efectos secundarios.
Al ser inyectada en los músculos faciales hiperactivos produce una reducción selectiva y temporal de su contacción, con lo que se logra una atenuación o desaparición de las arrugas de expresión.
Aunque su tiempo de acción mínimo es de tres meses, el musculo recupera el 70% de su capacidad. Por esta razón, la utilización de la toxina de forma constante aumenta su tiempo de efectividad.